
A mí López no me gusta. En la época de negociación con ETA, el amigo Paco se comportó como un fiel escudero de Zapatero. Siguió sin rechistar las consignas del partido, y, sin pestañear, se sumó a esa traición a los muertos, que no se culminó porque con unos burros (y que me disculpe Juan Ramón) como los de la ETA, es imposible acabar de otra manera que a bombazo limpio.
Así que de López me fío lo justo: nada.
Así que de López me fío lo justo: nada.
Pero sí deseo entresacar algo positivo de esta pantomima "investidataria". A todo no nacionalista, es decir, a toda persona razonablemente normal, no se le escapa que la "lehendakarización" de López viene dada bajo la vigilancia a la que será sometido tanto por Basagoiti como por UPyD (por cierto, qué lástima que el voto de su único parlamentario no haya resultado decisivo). Esto es lo que preocupa realmente a los nacionalistas y, probablemente también, al propio ministro de Deportes. Desde esa perspectiva, me alegro enormemente de ver un lehendakari que, de entrada, no pueda presumir de nacionalista, que deba defender una política abierta, en la que no queden marginados los que hasta ahora han respirado en clave no nacionalista.
En principio, no le va a quedar más remedio, aunque la legislatura es larga y tiempo hay para buscar fórmulas que permitan seguir liderando el país a los de siempre. Ese ha sido el mensaje de Ibarretxe, un lehendakari, no lo olvidemos, que ejercía su cargo gracias a los votos concedidos por los etarras. Y nunca ha pedido perdón por ello, ni, por supuesto, se disculpará. Bastante tiene con vivir con ello.
El PNV se pondrá ahora a trabajar para seguir mandando desde la sombra. Algo nuevo para ellos; de ahí su azoramiento. Cuanto más incómodo veo a un nacionalista, más agustito me encuentro. Pero no soy optimista. No creo que en el País Vasco cambien demasiado las cosas. Ni resultaría sencillo ni López posee la suficiente voluntad. Estará a lo que manden desde Madrid. Y en la capital, los peneuvistas, por si quedaban dudas, ya están tocando las narices. No, en esencia nada variará. Basagoiti y Maneiro vigilarán con diligencia. Tal y como hasta ahora lo venían haciendo. Con la misma diligencia, se plegará López a lo que los vientos políticos demanden. Dará igual lo que aquellos denuncien. Es un junco este López: con tal de permanecer erecto, se inclina hacia donde proceda.
Por cierto, desde que sospechaba que podía ser lehendakari, ha acelerado el aprendizaje del euskera. Seguro que aprueba.


12 comentarios:
Aquí tuvimos al zapalana , con eso lo digo todo ...
Un beso y ánimo.
Lázaro de política prometí no volver a comentar y menos de la que no me incumbe...
Un beso muy tierno y estremecedor
BORRASCA, haces pero que muy bien. No dejes que nada perturbe tu paz ni tu felicidad ni tu alegría. Me basta y me sobra con tus tiernos y estremecedores besos. Los míos espero que estén a la altura.
CARLOTA, lo del beso y el ánimo lo entiendo; lo de "zapalana", se me escapa un poco, tanto la referencia como el sentido: ¿zapa+lana?; ¿zaplana? ¿aquí? Si te place, ya me contarás. Yo estaré atento. Otro beso para ti.
Comparto su opinión,amigo Lázaro.
Yo soy escéptico respecto al ciudadano López, más que nada, viendo sus antecedentes y comportamientos.
Aun siendo motivo de alegría y regocijo que el nacionalismo deje paso a la regeneración democrática tras treinta de años de Gobierno,(por cierto, igual de deseable que se produzca en Andalucia,Castilla La Mancha o Extremadura....), no es menos cierto que este pacto es "a la fuerza" y no por una vocación que surja del convencimiento de López.
Escuchaba el otro día a Rosa díaz, y no podía menos que coincidir en sus dudas sobre cual será el devenir de este Pacto;recordaba Rosa, que este mismo López, fue el que se sentó con Otegi y Rufi Echeberría, y acusaba de "de sed de venganza" tanto a Díez, Savater o a los dirigentes del PP, que pedían que no se facilitara la excarcelación de De Juana.
Como decía Roberto Arlt en su novela Los siete Locos,"Cuando converse con un proletario seré rojo. Ahora, converso con usted y a usted le digo lo que sus oidos demanden".
Un saludo cordial.
ALBERTO, la regeneración democrática es sana: en el País Vasco, en Andalucía, en Extremadura, en Castilla la Mancha, en Castilla y León... Un mismo partido muchos años en el gobierno no conlleva nada positivo. En el País Vasco ha sido aún peor. Desde el punto de vista económico, industrial, es cierto que sigue siendo una comunidad de vanguardia. Pero nadie allí reconoce que ello se debe fundamentalmente a las ventajas fiscales de las que gozan. Consideran, así, en bruto, que en Euskadi se trabaja mejor. Por eso, como el tema del trabajo y la prosperidad económica no es (o al menos) no era mala, la gente tendía a no prestar atención a la esencial merma de libertades que allí se padece. Ahí es donde se nota que los 30 años de nacionalismo vasco han sido un auténtico desastre. No se ha avanzado un ápice; sólo ha crecido el número de víctimas. Por ello, como tú dices, sólo por verles desfilar, uno ya se puede sentir satisfecho. Pero lo dicho, más vale no hacerse muchas ilusiones; no vaya a ser que el desfile sea sólo de cara a la galería. Saludos cordiales.
En 1995 fue candidato del PP después de arrebatar la presidencia del partido al actualmente senador Pedro Agramunt. Ganó las elecciones autonómicas por mayoría simple, y gracias al denominado "pacto del pollo" con Unión Valenciana, por el que la formación regionalista llevaría a su cabeza de lista, Vicente González Lizondo, a la presidencia de las Cortes autonómicas, consiguió la presidencia de la Generalidad Valenciana. En 1999 consiguió la mayoría absoluta y renovó como Presidente.
Durante su mandato trató de promocionar la imagen exterior de la Comunidad Valenciana por medio de campañas de publicidad como la que le vinculó al cantante Julio Iglesias, reclutado como embajador de los productos valencianos en el mundo. Accedió a la vicepresidencia del Comité de las Regiones de la UE. Puso en marcha el parque temático Terra Mítica. Lo que comenzó prometiéndose como un plan que no iba a costar dinero a los valencianos, en 2003 acumulaba pérdidas cercanas a los 200 millones de euros, y en 2004 se produce la suspensión de pagos. Su coste rondaba los 360 millones de euros y ya en 1999 el tribunal de cuentas valenciano advertía no se sabía el destino de 156 millones euros.
Por su parte, el propio Zaplana ha calificado su gestión como la más positiva de la historia de la Comunidad Valenciana
Lo sufrimos los valencianos en nuestras propias carnes , todavía no lo he superado Lázaro...
http://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Zaplana.
Te estaba hablando de Zaplana ...
Besos
Se nota, se nota. Otro beso y mucho ánimo también para ti.
Señó Lásaro,
É uhté ung esaherao. Llo yebo trengta añoh cong la Matirde zin deresho a boto. Me fartan dié pa que igüale ar Caudiyo, quen gloria ehté.
Llo me cangvio por uno de lah Bahcongadah agora mijmico.
Susórdeneh d'usté.
¿No tendrá, cong er canvio de govienno, uhté influensia pa que me pueda colá en la ershansha esa o como cohone se yame? Asina le digo a la mala putas que me boi una temporá eng comisióng de serbisio.
Sé desí "¿é cara la cacatúas?
Cuánto me alegro por su visita. Le he seguido con atención estos días y siempre le he considerado un comentarista de lujo. Uno de los pocos que saben subrayar lo intrínsecamente importante.
¿No ha pensado usted dar un golpe de estado y derrocar la "dictadura matildista" a la que está sometido. Quizás sea le eso más sencillo que conseguir un puestecito en la ertzaina, y no lo digo por su acento o por las dificultades que pueda encontrar a la hora de desenvolverse usted en euskera. Me consta que todas ellas las las superaría con holgura. Pero mucho me temo que su RH no sea el decretado y lo delate; eso sí que no sé cómo arreglarlo. En serio, medite en lo del alzamiento. Seguro que la idea le pone. Aquí le daremos todo el apoyo logístico que en nuestra mano esté. Reciba usted mis más respetuosos, cordiales y agradecidos saludos.
Coincido plenamente con lo que expones Lázaro, y con tus dudas sobre Pachi López.
Esperemos que no nos decepcione quien tiene la inmensa posibilidad de traer aire fresco,libertad y democracia real a un envilecido Gobierno vasco tras treinta años de nacionalismo.
Natalia, fíjate si me fío poco que yo, ahora mismo, firmaría que me garantizase que no iba a negociar con ETA. Ese poema que leyó, el día de su promesa, "entre sonrisas y abrazos/ verás que la paz se fragua/ Aunque seamos distintos/ cual dos gotas de agua" como dicen los vascos, oso susmagarri iruditzen zait. Un saludo.
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