martes, 4 de agosto de 2009

VOLVER


Marché de vacaciones y, al regresar, mi tiempo dedicado a la bloggosfera se ha ceñido a realizar algún que otro comentario aquí y allá. El resultado no ha sido muy gratificante, pues al final me he visto envuelto en una polémica que no buscaba. Polémica estéril, que sólo ha servido para agudizar el ingenio del noble arte de la descalificación.

Debo confesar que no me siento orgulloso ni satisfecho de la misma. No sé que fuerza me empuja a enredarme en debates absurdos, que están condenados al desencuentro desde su inicio.

Cuando escribo el comentario, justo antes de teclear "intro", sé que aquello va a desatar un aluvión de respuestas malhumoradas, que, a su vez, generarán nuevos comentarios despectivos por mi parte, que buscarán herir sensibilidades.

Hay quien aprovecha la tangana para saldar cuentas pendientes y hay que se posiciona honestamente, aunque ello le pueda costar la credibilidad hasta la fecha ganada.

Pero el resultado suele ser siempre el mismo: un desencuentro total y absoluto, un atrincheramiento de posturas, una radicalización de las ideas. Todo menos sintonía.

Eso es lo que busco en la bloggosfera: sintonizar. Y salvo alguna honrosa y placentera excepción, tal objetivo parece estarme sistemáticamente vedado. Por lo que empiezo a sospechar que el problema es mío.

De ahí que me plantee con frecuencia si merece la pena seguir invirtiendo tiempo en este invento, si lo único que de él saco es bronca y desasosiego, cuando no es, ni de lejos, lo que al iniciarme pretendía. Y tengo la sensación de que los días pares pienso que sí y los impares, que no.

Por ello debe ser concebida esta vuelta como un regreso titubeante, abstracto y tentativo, que no garantiza continuidad ni todo lo contrario. Debo tomarme un respiro, que conceda oxígeno a mi cerebro, con el fin de atacar un tema que me reconduzca por el hilo, que ahora mismo, tengo un tanto extraviado.

7 comentarios:

alberto daza dijo...

Bienvenido amigo Lázaro.
Comparto su desasosiego, y por eso es algo por lo que nunca tendré un blog.
Prefiero picotear y leer, y cuando encuentro un lugar de debate interesante, de intercambio de ideas, como es el caso de su casa, aparcar y disertar sobre lo divino y lo humano, siempre con la certeza de que la verdad única no existe pero cada uno tenemos un trocito de la nuestra.
Lo que si hago y es algo que le recomiendo, es evitar los lugares oscuros y broncos donde se estigmatiza y fustiga al disidente.
Bastante dura es ya la vida, para que los momentos de ocio también se conviertan en disputas con aquellos con quienes jamás nos tomaríamos una cerveza.
Con todo, bienvenido.

Saludos cordiales.

carlota. dijo...

Lázaro , evita esas casas , eso es algo que uno puede hacer no? .Me alegra verte de nuevo y que ni se te ocurra irte para no volver (con lo que me gusta a mi tenerte por aquiy poder leerte).
Un besote grande .

Vero dijo...

"Por lo que empiezo a sospechar que el problema es mío."

A ver si ahora resulta que vas a tener un problema por pensar cuando hay TANTOS (generalizo) que ni piensan, no te joe! Estoy totalmente en desacuerdo con eso que has dicho.

No sé, yo cuando leo algo que no me gusta (aquí) o cuya réplica pienso que va a dar lugar a todo eso que describes en tu entrada (= malestar en cualquier caso), la mayor parte de las veces (y ahora mismo casi que todas) paso palabra. Lo que hago es leer, y si tengo mi opinión, que no casa con lo leído pues lo digo, y si pienso que va a llevar a una pelea, que no discusión, pues callo.
La tentación de la réplica la tengo, igual que la mayoría imagino, pero hasta cuando llego a escribir el comentario muchas veces, no le doy al intro. Me doy una vuelta, y cuando se me pasa el cabreo, vuelvo y reescribo, o ni eso.

Lo que personalmente sí noté, es que lo que aquí se escribe me lo llevo puesto y de qué manera. Ayer estuve discutiendo (que no peleando) con mi compi sobre la cuestión religiosa, hasta que decidí parar porque la noche fue monotemática vamos. Menudo machaque le metí al pobre :s
Él me dice, que cuando le cuento de unos bloggers y otros, alucina. Sabe que esto existe, pero no hace uso de, lee mi blog y muy de vez en cuando, así que cuando me pongo y no paro, se queda a cuadros y me dice... pero tú para qué te metes en esos sitios, no ves lo alterada que vienes a veces? En fin... pero y lo que aprende una? xD De momento me compensa, el día que no, corto y cambio.

Haz lo que estimes oportuno, ahora o cuando sea, pero yo me alegro de que sigas de momento. Mucho además :)

Un besote, Lorenzo!

Natalia Pastor dijo...

Celebro tu regreso, Lázaro, que se te echaba de menos por estos mundos.
Iba a disertar sobre las servidumbres que implican tener un blog, pero leyendo a Alberto Daza, suscribo su comentario.
Hay que evitar lugares tenebrosos que no aportan nada, salvo la sensación de perder el tiempo y salir con un regusto amargo.
Espero que te tomes tu tiempo si lo necesitas, pero que continues con tu blog, que es un sitio de encuentro y de sintonías varias,siempre agradables y enriquecedoras.
De lo demás,ni caso.
Ignorar al necio, es como decía André Malraux" una cuestión de supervivencia".
Si el necio además es un individuo peligroso, todavía más.

Saludos.

Lázaro dijo...

Alberto, tú sí que sabes: discernir entre con quién y con quién no nos tomaríamos una cerveza, eso sí que es sabiduría.
Carlota, ¿nunca te han dicho que eres un encanto?
Vero, es que yo si empiezo a dar vueltas, me mareo, pero sí, seguramente me convenga. Nos hablamos.
Natalia, muchas gracias, pues siempre me aportas algo: habrá que atender mejor a Malraux.
Bienvenidos todos.

alberto daza dijo...

Natalia, si te gusta André Malraux, te recomiendo una novela titulada precisamente "Lázaro".
Ideal para estas tardes de estío.
Saludos cordiales.

Natalia Pastor dijo...

Gracias,Alberto.
Me lo apunto y lo busco.
Tengo una lista de libros para este verano, que ya veremos como acaba...