
Por razones técnicas, no puedo publicar la foto que deseo. Pero en cuanto sea capaz, modificaré la entrada y lo haré. Con ella os podréis hacer una idea de cómo está Fernando: en casa, feliz, contento, con muchas ganas de vivir y de volver a ser el que era.
Las secuelas parece que sólo son motoras: tiene algunos temblores, dificultades para mantener el equilibrio y para andar correctamente con su pierna izquierda, de la que no se fía y apenas la apoya en condiciones. Por eso nos encontramos en pleno proceso de rehabilitación, y día a día va progresando. Todo hace pensar, que si le queda algo, será mínimo. Ese es también mi más ferviente deseo: volver a verle disfrutar plenamente de la vida, como sólo él sabe hacerlo.
Seguro que todos los que os habéis preocupado por la salud de mi hijo os alegrará conocer estas noticias. Por descontado que a mí me satisface infinitamente ofrecéroslas. Pero no puedo evitar sentir un sabor agridulce: la alegría de la recuperación, la tristeza y amargura del accidente. Ver por lo que mi hijo ha tenido que pasar y sigue aún padeciendo me reconcome por dentro, aunque exteriormente no dejo que nada ni nadie me lo note. Siento rabia e impotencia: un niño de seis años, pleno de salud y vitalidad, y que se vea ahora, sin más, por la absurda comunión de circunstancias indeseables, privado de todo ello.
Sé que pensaréis y me aconsejaréis, no sin razón, que me aferre a lo que tengo, que podía haber sido mucho peor, y lo intento, vaya que si lo intento. Me alegro con cada palabra, con cada sonrisa, disfruto cada beso, cada abrazo, cada suspiro suyo me llena el alma. Mas no puedo evitarlo; no puedo eludir sentir que tenía un hijo sano, alegre y feliz, y que ahora está vivo de milagro y debiéndome regocijar con cada paso que dé sin caer al suelo. Se me parte el corazón cuando le veo esforzarse por saltar, por querer correr; cuando me pide la bici o el balón para jugar al fútbol y debo explicarle, con la mejor de mis sonrisas, con todo el amor que por él siento, que no puede toda vía ser, que aún ha de pasar tiempo.
Es tan injusto, ha sido tan injusto... Y siento tanta impotencia.
A parte de su calor, sólo me reconforta dar las gracias. Por eso os vuelvo a agradecer vuestras palabras y vuestro apoyo. Os aseguro que no ha sido en vano.
A partir de ahora, intentaré retomar la publicación de otros temas. Buscar en lo cotidiano un lugar que me cobije de mi amarga alegría, que sospecho me acompañará ya mientras viva. Al que me pregunte, naturalmente le responderé, aunque con el tiempo, dedicaré algún otro post a mi chipirón, en la esperanza de que ya os pueda decir que juega al fútbol, que corre, que salta, que monta en bici, que nada y se tira de cabeza en la piscina, y que a mí no me ha dado aún el infarto.
Lo sé, os debo una foto. Contad con ella.
PD: ahí está. Deuda saldada. Aprovecho la modificación realizada para subir la foto prometida (siento la poca calidad) y para añadir algo que considero de plena justicia: mi hijo está hoy vivo y, como podéis ver, sano y con apenas secuelas gracias al excelente trabajo médico realizado en el hospital de Cruces, en Bilbao. Quiero aquí agradecer a los doctores Julio, Javier (ignoro sus apellidos, pero le atendieron en la UCI de pediatría), Aurrecoechea, Prats, Maestre y a todo el equipo médico que con ellos han trabajado y han tenido que ver con el cuidado de mi hijo. A todos, mi más sincero y sentido agradecimiento. Difícil será que por esta vía les llegue, pero de justicia es reconocerlo aquí.
Igualmente, debo mencionar aquí mi agradecimiento a los monjes de Silos. Sus cánticos son los preferidos de Fernando para ir a dormir. Yo, que en nada creo, cuando estaba desesperado, les pedí que rezasen por él, que cantasen por él. Me consta que lo hicieron. Me consta que en lo suyo aduyaron lo que pudieron. Sus cantos gregorianos no sólo mecen el sueño de Fernando sino que le acompañaron en su despertar del coma. Estoy convencido de que le empujaron lo suyo. He aquí mi reconocimiento, que completaré el día que, en Silos, el niño sea bautizado y apadrinado por quien le arrolló con el coche. Sé que él y su familia también han sufrido lo suyo.
Por último deseo extender mis reconocimientos a la ciudad (que no es un pueblo) de Medina de Pomar, Burgos, y, como no, a sus gentes, a sus buenas gentes. Allí estoy afincado y allí se han preocupado mucho y bien por la salud de Fernando. A todos, gracias, muchas gracias.


26 comentarios:
Me alegro de su recupercion. La alegría nunca es amarga, cuando como en este caso, es sincera. Los accidentes son hechos imprevisibles e inevitables, has salido bien, pues ya esta.Disfruta de lo que tienes...
Por cierto, se respira un aire muy limpio por aqui...
Me alegro mucho Lázaro , y sienteté contento de verdad...
Besotes al nano .
Ni te ha dado el infarto, ni te lo dará mientras él siga teniendo tantas ganas. Estoy más que segura.
Un beso, Lorenzo.
Creo que es de lo mas normal que te sientas así,yo me sentiria igual,pero verás como poco a poco tus deseos se cumplen,ya lo veras.
Ten fé pronto volvera a jugar como se merece.
UN BESAZO GRANDE PARA LOS TRES.
Loli, gracias por entenderme.
Vero, te tomo la palabra.
Temu, Carlota, lo intento con todas mis fuerzas, de veras, pero la espinita es la espinita. Me agrada que respires con limpieza, Temu.
Besos y abrazos para todas y todos.
No importa la calidad de la foto , lo que importa es el niño que está en ella.
Besos y abrazos .
Me alegro,querido Lázaro, de la recuperacion de Fernando,y comprendo ese sabor agridulce de no entender como pueden sucederles cosas así a un niño.
Pero bueno, ya estamos en camino, y pronto todo será un vago recuerdo:a él le queda toda la vida por delante, y tu,poco a poco, irás pasando página.
Coda:
De Alberto,Lázaro,se que está mejor.Se ha pasado un par de dias por el blog, pero sigue aún de baja en su domicilio, y esta semana,creo,tenía otra revisión de los bypass.
Le doy recuerdos de tu parte.
Carlota, qué razón tienes, qué razón tienes.
Natalia, confío que lo que dices se cumpla y me alegro de que Alberto siga mejorando. Ojalá pronto vuelva a estar entre nosotros.
Besos para las dos
Lorenzo, Alberto... Creí que te llamabas Lázaro y tu hijo Fernando, en fin, como sea, me alegro mucho que tu hijo ya esté bien y mejorando.
Dale tiempo al tiempo y verás que cuando menos pienses el accidente será sólo un mal recuerdo, incluso habrás episodios de los que hasta se reirán al acordarse.
Un fuerte abrazo y mi cariño por siempre
Lázaro, desde luego es la mejor noticia que he recibido hoy. Me llena de alegría saber que ya estáis todos juntos en casa, y que poco a poco iréis superando esta desgracio que os toco vivir.
Un abrazo fuerte a toda la familia
Anacleta, estás en lo cierto: me llamo Lázaro y mi hijo Fernando. Lo que no tengo ya tan claro es de si de esto llegaré a reirme algún día. Besos
Caballero, no sabe cómo me alegro de haberle dado tan buena noticia.
Un abrazo.
Muy querido Lázaro,
Como madre que soy me pongo en tu lugar y los ojos me brillan , pero igualmente observo algo muy importante:
Fernando está aprendiendo más que cualquier niño de su edad, el sufrimiento tiene una parte positiva y consiste en ese conjunto de vivencias que hoy, fuertemente y acompañado de los suyos, el chico está teniendo. Mañana será más fuerte de espíritu.
¡ Enhorabuena por ese maravilloso chaval ! y besos muchos para toda la familia.De todo corazón...
Desde la ciudad del viento te mando mi mas sincero abrazo. Lo mejor de este día ha sido entrar en tu blog y ver la foto de tu hijo. No sabes como me alegro Lázaro. Incluso una lagrimita se me ha escapado. Porque no hay nada mas valioso que la sonrisa de un niño.
Entiendo esa impotencia tuya, y que a pesar de no creer en nada pidieras los rezos. La entiendo muy bien. Y entiendo tu dolor de ahora, el dolor del esfuerzo de la recuperación, para el que te mando toda la energía que puedo.
Dale un beso de mi parte a tu hijo. Y recibe otro tú, con todo mi cariño.
Morgenrot,gracias por tus palabras. Algo había pensado sobre lo que comentas, experiencias como la vivida curten, pero el precio es demasiado alto, no crees?. Un beso.
Esencial, gracias por tus palabras, por tu comprensión y por tus besos. Da por sentado que los transmitiré. Recibe tú también los nuestros.
El precio de algo valioso siempre es alto, Lázaro.
Gracias a ti y ¡ fuerzas !.
Cariñoso abrazo,
Me alegro ver como tu hijo da pasos agigantados en su proceso de mejora, me imagino que para ti será lento pero ten paciencia el tiempo, seguramente corto, te devolverá lo que un mal día te quitó.
Recibe un abrazo muy fuerte y mucho ánimo.
Agustin Delgado
¡¡Hola Lázaro!!
Siento haber tardado un poquito en venir a tu casa.
Te aseguro que a Fer, lo tengo siempre muy presente, no sé que me ocurre con los niños que sean a no sean mío, de verdad que lo paso muy mal cuando me entero de algo como lo que le ocurrió a él.
No me extraña, pero nada tu impotencia dentro de la enorme alegría de verlo cada vez mejor, porque es lo que te digo, todos los niños deberían vivir felices y llenos de vida su infancia, pero unas veces por accidentes y otras porque hay mucho mal nacido, que se la roba, hay demasiado niño sufriendo por ahí.
Disfruta de su alegría ahora, que aunque no sea igual de grande que la que tenía, todo irá en aumento, ya lo verás.
Un beso muy grande para Fer y para ti y tu esposa.
¿Cómo está ella? Espero que como tú, tirando por volver a vivir...
Agus, muchas gracias por tus palabras y sigo tu consejo: acopio paciencia. Un abrazo.
María, tranquila, cada comenta cuando puede o quiere. No te agobies. Cuando estuve en la UCI de Cruces pude comprobar que hay mucho niño que sufre cruelmente. El mío no era el único. Había pensado hacer un post al respecto. Ya veré, porque tienes razón, es muy, pero que muy triste. Mi mujer está bien, superándolo. Al ver cómo mejora Fernando, ella se anima. Un beso muy grande.
Sé por Natalia,amigo Lázaro,lo sucedido con Fernando y me alegra enormemente que esté en franco proceso de recuperación.
Verás como poco a poco,todo va volviendo a la normalidad y lo acontecido será un recuerdo borroso.
Como sabrás he sufrido un achaque importante, pero estoy intentando despacio pero sin pausa, volver a mi actividad.
Me alegro mucho de volver a saber de ti,Lázaro.
Un abrazo fuerte.
Alberto, gracias por tus palabras. Fernando sigue mejorando poco a poco.
En cuanto a tu "achaque", me alegra mucho que también se vaya mermando y que vuelvas a tus tareas paulatinamente. Te envié un par de correos, que no sé si recibiste, deseándote una pronta recuperación. También sé de más gente que te escribió. Si quieres conocer detalles, me envías un correo y te cuento.
En cualquier caso, que sepas que es para mí una alegría volver a leerte. Un abrazo.
Me alegro muchísimo de que tengáis a vuestro niño ya en casa con vosotros.
No podía haber mejor noticia.
Dale un beso muy cariñoso de mi parte.
Gracias, Lázaro.
No he recibido tus emails:mira a que dirección los has enviado.
Mi correo es albertodaza@hotmail.es
Saludos cordiales.
Lázaro: llego tarde aunque veo que en buena hora. Me alegro mucho y espero que ambos sigan mejorando. Recuerdos a los dos y recibe un fuerte abrazo.
Antonio, aquí nunca se llega tarde. Nos quedamos con tu abrazo y te enviamos otro y muchos besos.
Publicar un comentario en la entrada