miércoles, 10 de noviembre de 2010

PUBLICIDAD EN LAS AULAS





Quizás alguno ya conocerá el tema. En Italia, concretamente en el Sur, han encontrado una curiosa fórmula para esquivar la crisis en educación: la publicidad. Al precio de 69,80 €, las empresas privadas que así lo deseen podrán publicitarse en las mesas y sillas que utilizan a diario los alumnos.


Al respecto, como podrá suponerse, creo albergar algún parecer. Pero, antes de pronunciarme, me gustaría conocer lo que piensan sobre el tema los que por aquí frecuentan.

Lo dejo aquí, esperando vuestra colaboración. Gracias por adelantado.

17 comentarios:

Temujin dijo...

Pues no quiero publicidad en los colegios. Ahí se debe aprender Matematicas, Lengua, Ingles, Musica o Latin; pero no aprender a consumir.
Creo que ahorrando de otros gastos superfluos se puede pagar y bien la enseñanza.
¿Porque no llevan camisetas de publicidad los políticos?...

Lázaro dijo...

Gracias, Temu. Espero a ver si se anima alguno más.

V dijo...

Pues a mí me parece de pena, la verdad. Otra forma de alimentar el monstruoso consumismo. Si se contaminan los últimos bastiones, que entre comillas, quedan libres de él, porque en realidad tampoco lo están... como en Matrix, adiós Sión, adiós al último reducto libre de la bestia parda. Algo así.

La solución no debiera pasar por medidas tan aberrantes como esta, pero en muchos aspectos es que ya se está tirando a la desesperada precisamente porque no queda otra, después de que el resto de opciones se hayan agotado, y al final todo va de puta pena, y a peor.

Debe ser que estoy negativa o algo, no sé. Pero... no, es que me parece una solución de mierda, sinceramente.

Besotes, para ti y para el peque.

Lázaro dijo...

Vale, Vero, ha quedado clara tu opinión; tanto que no sé si nadie osará a llevarte la contraria. Un beso.

María dijo...

Pues ya me tienes aquí, Lázaro:-)

así de mano, claro que lo de la publicidad en las aulas suena fatal, pero lo cierto es que se cuela por todas partes y a lo mejor esa publicitar sirve para financiar, pues no sé material para el centro o actividades que de otra forma no podría costearse, así que en mi opinión lo importante sería limitar qué se publicita allí.

Por ejemplo, no es lo mismo que se llene la clase de spots publicitarios de tabaco, alcohol e incluso ropa, a que se publiciten editoriales, estrenos de cine u otros espectáculos que a lo mejor, no sólo no alientan el mero consumismo, si no que pueden dirigir y dar ideas a los chavales, sobre cómo invertir positivamente su ocio, por decir algo.

Por otro lado, me consta que la mayoría de las mesas de los centros terminan todas pintarrajeadas, así que situada estratégicamente, tampoco creo que los distraigan más de lo que lo suelen estar, pero de eso sabes tú mucho más, me temo ¿verdad?

Besos Lázaro y feliz noche

ATB dijo...

Yo, antes de contestar, necesito saber una cosa:

¿se acepta crucifijo como elemento publicitario?

Salud

Temujin dijo...

El crucifijo es el emblema de la "religion española". elemento indiscutible de todo buen colegio que se precie...

La Rata Paleolítica dijo...

Y cuando esas mesas (por ejemplo) estén lo suficientemente vetustas como para ser donadas a algún país tercermundino, ¿se seguirán manteniendo los, por ejemplo, "ven a engordar a plastonalds", "juega con la última absorvebrainstation", "mata y asesina mucho más sangrientamente con el nuevo juego de...", "Deportivas tontolav, con las que más te apestará el pié", etc, etc? ¿O se borrarán primero?

Me parece increíble que ni siquiera se plantee la idea. Quizás debiera pasar más tiempo en Europa para así poder entender estas cosas, que me estoy quedando a remolque....

María da una idea que pudiera convertir la idea en algo positivo, pero no creo que llegara a funcionar, porque al final publicidad es, y quién va a decir que esta vale y esta no, y una vez puestos los luminosos (ja, jaaaaaaa) alrededor de la pizarra, pondrá su anuncio el que más pague, que al fin y al cabo es don dinero quien manda.

por favooooor....

Abrazos.

Jesús.

María dijo...

Pero JESUUUUUUUUS

¡¡Tú piensa en positivo hombre!! jajajaja
¡¡qué manía en verlo todo negro!!

A ver, tú suponte que a base de ver a todas horas esa pizarra luminosa, hipnotizándoles con eslóganes del tipo ¡¡¡come fruta!!! ( aquí hay una cadena de fruterías que se publicita con...¡¡DE FRUTA MADRE!!) o por ejemplo ¡¡el deporte es salud!! y que vean un vídeo de su Dire en pantalones cortos cuando sale a hacer footing por las mañanas, con sus piernas esmirriadas y llenas de pelos jajaja o ¡¡qué se yo!! ¡¡ alístate en las fuerzas armadas y te harás hombre!! jajaja ¡¡vamos que le campo es amplísimo ...¡¡ NO TODO VA A SER MARDONALS!!:-)

Sorry, es que es viernes y ya desvarío de la alegría:))


Besos JESUS y disculpa ¿eh, que es broma?:-)

Lázaro dijo...

Bueno, veo que esto se ha animado un poco. Menos mal.
Para cualquier centro educativo,la idea de sacar un dinerillo extra es muy tentadora: se podrían pintar las fachadas, tapar pintadas inadecuadas, pintar las clases, arreglar radiadores, poner calefacción en el gimnasio, arreglar el gimnasio, arreglar goteras, poner pizarras digitales con su cañón correspondiente, contratar algún trabajador más para la limpieza, renovar el mobiliario... Y eso sólo a bote pronto, así, sin pararme mucho a analizar.
Sí, el dinero puede venir muy bien para mejorar la calidad de la enseñanza y dignificarla y, como en todos los ámbitos,y por desgracia, se precisa más del que se dispone.
Pero si estamos hablando de una enseñanza digna, a mi juicio, con esto de la publicidad, queda complemtamente prostituida. En principio, como dice María, podría filtrarse lo que se publicite: libros, películas, exposiciones, etc. Pero, una vez que se abre esa puerta, dónde ponemos la frontera? Por otra parte, si admitimos publicidad en las aulas, por qué no un profesor sponzorizado, estilo Fernando Alonso. Ya digo que conozco a uno y apostaría a que saca partido al tema. Mi nula relación personal con él me impiden asegurarlo, pero me extrañaría lo contrario. Dese luego sería un dinerillo extra que nos vendría muy bien a los docentes.
No, el espacio en que se educa y forma la gente debe estar a la altura y la publicidad es cualquier cosa menos educativa y formativa: es engañosa, seductora y sólo tiene como fin la venta del producto, importándole muy poco el medio. Los centros educativos deben contemplar al alumnado como sagrado, como fin en sí mismo, no utilizarlo nunca como medio, nunca instrumentalizarlo y, por supuesto, no concebirlo como una fuente de ingresos. Allí donde eso ocurra, no se dará auténtica formación, auténtica educación, no se enseñará nada, aunque parezca lo contrario.
Y sí, ya que ATB lo trae a colación, la presencia del crucifijo es un símbolo publicitario que debería retirarse de cualquier colegio que se precie. Es un ejemplo claro de invasión de un espacio que debería procurar ser lo más aséptico posible. Un síntoma de que allí importa más la doctrina que la formación y la enseñanza.
Gracias por participar, aunque esto no se ha acabado; espero seguir leyendo ideas.

V dijo...

... si ya lo digo yo siempre, estrellitas de colores y con purpurina ATB, que quedan mucho más resultonas seguro :):)

La Rata Paleolítica dijo...

Nada, nada, María, no acepto las disculpas; Mi venganza será terrible y espantosa ;o) Que pases un estupendo finde y saludos a los cuatro patas. El mío llegará el lunes o el martes.

El principio del último párrafo de Lázaro y el primero de Temujin para mí dan la clave de todo. Completamente de acuerdo.

Pienso preguntar a una amiga profesora de escuela (de aquí) que opina del tema. Tengo verdadera curiosidad; Si allí tenéis falta de dinero en las escuelas, imaginaros lo que hay por aquí (comprar tiza, arreglar los desconchones de la pizarra, etc). Ya contaré.
Besos y abrazos.

Jesús.

ATB dijo...

Pues dicho lo dicho, creo que estamos de acuerdo. Si acaso se me ocurre que si consideramos inaceptable la publicidad en la escuela deberíamos considerarla también excesiva en otros lugares de pública concurrencia. Quizás deberíamos cambiar la publicidad truculenta o engañosa o basada en subterfugios psicológicos que ahora lo domina todo por una publicidad informativa, sincera y respetuosa con la dignidad de la gente. Una publicidad que no nos presuponga imbéciles. Dicho en plata una publicidad que no nos tome a todos por gilipollas. Aunque viéndose lo que se ve, igual lo somos.

Saludos.

Josito dijo...

¿ Para quién iría el dinero recaudado ?
¿ Para la excursión de fin de curso ?

Saludos.

Lázaro dijo...

ATB, no deberías abrir ciertas puertas, que luego acabamos con conclusiones contundentes y difícilmente eludibles

Josico, una vez me presté para ir como profe acompañante al viaje de estudios y al final me rajé: todo su afán residía en conocer Torremolinos. Saludos y gracias por la visita.

aus dijo...

No creo que sea bueno para la enseñanza pública que entre en ella la publicidad. Ni siquiera creo que sea bueno que se dé paso a la inversión privada en la universidad como pretende el Plan Bolonia o a la contratación privada en la enseñanza media como pretende el nuevo reglamento andaluz (ROC). Las empresas pueden acabar interviniendo (o imponiendo) los planes de estudio, lo cual terminaría con toda expectativa de una buena formación, que debe ser desinteresada si la queremos racional y progresista.

Por supuesto, tampoco me parece bien que exista una enseñanza privada y menos otra subvencionada, pues es la estratificación de la educación lo que ahoga a nuestra enseñanza pública. Pero ese es otro tema.

Soy partidario de que en la educación estatal no intervengan para nada las organizaciones privadas de carácter mercantil. Me gustaría que de nuestros centros de enseñanza salieran humanistas, científicos y buenos profesionales, no consumidores, empleados o altos ejecutivos supeditados desde el principio al omnipresente mercado que todo lo quiere abarcar.

¿Publicidad en las aulas? Lo que faltaba, vamos.

En fin, ya nos veremos en el piso de arriba, que no quería saltarme éste. Saludos.

Lázaro dijo...

Aus, un placer encontrarte. Estoy muy de acuerdo contigo: también defiendo que la educación debería estar sólo en manos del estado. Educación al servicio de algo que no sea ella misma deja de ser educación para convertirse en otra cosa: esto se sabe desde los sofistas. Sí, Aus, yo diría que coincidimos plenamente. Un abrazo.