lunes 27 de diciembre de 2010

DOS EN UNO



Dado que ya vuelvo a llevar tiempo sin colgar nada, voy a aprovechar la ocasión para tocar dos temas diferentes en esta entrada. Mi inspiración, como tantas otras veces, procede de la radio. No es que esté todo el día con la oreja pegado a ella, pero debo reconocer que los solitarios desayunos que me deparo me permiten escuchar con atención y rescatar algún asuntillo para este rincón.

Bien, el primero de ellos tiene que ver con un congreso que se celebra en Ávila. Su tema son las enfermedades mentales, la psiquiatría, la mística, la religión... El entrevistado debía ser un sesudo profesor universitario, que estaba en el tinglado de la organización. En un momento dado, el periodista le pregunta si la fe religiosa puede ayudar a curar enfermedades, por ejemplo: si padeces cáncer y tienes fe, parece que las posibilidades de curación aumentan.


El profesor respondió que había estudios estadísticos que, de alguna manera, demuestran que la fe ayuda mucho en estos casos de cáncer, ya que permite sobrellevar con un grado mayor de convicción las devaluación de la calidad de vida sufrida, las penosa cotidianidad del enfermo de cáncer. Ahora bien, y aquí me dejó un poco fuera de juego, a renglón seguido dice que, el problema estriba en que la fe no se puede decidir tenerla o no, que ya la iglesia lo ha advertido con frecuencia, es un don y, por tanto, no depende de la voluntad del paciente el empezar a tener fe o no cuando ve las orejas al lobo. Vamos, que sólo funciona si la fe es sincera. Y el que lo sea, ¿de qué depende? ¿Es un don? Si es así, ya no sería fe, ella misma sería una prueba irrefutable de que algo trascendente nos la otorga como un don, con lo ya no sería una ciega creencia, que parece que es lo que una adecuada concepción de la fe exige. ¿Y los descreídos? ¿Tampoco nosotros hemos elegido nuestra opción libremente? ¿Será un don carecer de fe, aunque el precio sea palmar antes en caso de grave enfermedad? En fin, aquí lanzo el tema, para ver que opina el personal.


El segundo tema, va de política, por eso es el segundo. Esta mañana he escuchado la entrevista que le han hecho a alguien de CiU. El periodista le dice que hay analistas políticos que explican el pacto de CiU con PSC atendiendo al interés del primero por mantener en el gobierno a un débil Zapatero: cuanto más débil sea el gobierno central, más fuerte es el autonómico.


 El representante político, ni recuerdo ni me importa quién era, contesta que es cierto que el gobierno Catalán ha obtenido mayor tajada (estos términos son, obviamente, míos) cuando ha habido un gobierno en minoría en Madrid. "Por tanto...", dice el pillo, no es nuestro deseo que el español sea un gobierno débil. Repárese en que la coherencia lógica resulta inexistente, pues el cinismo político que caracteriza a los profesionales de este negocio le impide resultar coherente; debería haber dicho "a pesar de ello....", pero es obvio que le da igual. Aquí dejo dos cuestiones al respetable: ¿es plausible pensar que a CiU le interesa mantener la agonía del Zapatero el mayor tiempo posible y de ahí su pacto? ¿No es una vergüenza que un político nacionalista reconozca públicamente y sin pudor alguno que a ellos les interesa siempre un gobierno débil en Madrid.

22 comentarios:

V dijo...

Caray, Lázaro... o no disparas, o vas a saco XD!!

V dijo...

Un don reservado a unos cuantos??... mira lo que acabo de leer por ahí... :)

Pepe dijo...

Como ocurre que ya reflexionamos en su dia acerca de las relaciones entre enfermedad, oración y fe, te enlazo un viejo post, en el que como ocurría con frecuencia en el blog de Pantagruel, mucho de lo más interesante está en los comentarios. Volveré por si se me ocurre algo nuevo que decir.

Por otra parte, me resulta muy humano que los políticos periféricos aprovechen la debilidad de un gobierno central, si la constitución y otras leyes se lo permiten. Se deben a sus votantes, que no querrán que ejerzan como hermanitas de la caridad, si es que hubiese hermanitas de la caridad.

Lázaro dijo...

Vero, puede que no las haya entendido muy bien, pero estas explicaciones biologicistas de las creencias y del aprendizaje me dejan como al principio, no me excitan nada. Que tenemos creencias porque nos han venido bien para la superviviencia, cómo refutar tal argumento? Pero es como decían los sofistas, el movimiento se demuestra andando y estaban equivocados; sólo se muestra. La de-mostración exige una argumentación. La razón de que haya creencias no es que haya creencias. En ese sentido, si me lo permites, reflexionó con mucha más profundidad D. José Ortega y Gasset. En su obra "Ideas y Crencias" venía a decir que en las creencias se está, mientras que las ideas se tienen. De las ideas podemos ser, más o menos, dueños; a las creencias pertencemos y forman parte de nuestro ser como el aire que inspiramos y el óxigeno que con él atrapamos. Hacerse cargo de ellas es lo complicado, pues en ese mismo instante pierden su status de creencias. He ahí la tarea del filósofo.
Por otra parte, la fe religiosa es un tipo de creenica muy peculiar: es creer en lo invisible, en lo inconcebible por definición. No es lo mismo que creer que el barça ganará la liga o que Zapatero perderá las próximas elecciones. Hay una diferencia sustancial.
Mi cuita se basa en el hecho de si podemos o no elegir ser creyentes, ser hombres de fe. Y no me cuesta entender que ser hombre de fe tiene sus inconvenientes, pero también sus ventajas, como parece que está probado en el caso de la actitud que se adopta ante la enfermedad. Yo considero que he elegido no ser un hombre de fe, pero también me planteo que si quisiera elegir lo contrario, no sé si podría.Pongamos por caso que enfermo de cáncer y me vuelvo religioso y con ello no sólo palío mis sufrimientos sino que propicio un diagnóstico más favorable. Se puede hacer eso? Es la fe de quita y pon? Y si no es así, qué merito tiene ser un descreído, como es mi caso, un hombre de profundas convicciones religiosas, como es el de otros muchos? Es puro accidente, como el color del pelo?
En fin, cosas

Lázaro dijo...

Panta, yo también creo que eso de rezar por alguien como que no, vamos, como que no; y no me extraña que se pongan pero los que saben que por él andan rezando: yo me acojonaría.
Ahora bien, el conceder un sentido al sufrimiento ayuda a sobrellevarlo con mucha más posibilidades de superarlo. Recuerdo una entrevista que le hicieron a alguien de comisiones, no sé si Camacho, o quién. El caso es que decía que les andaban torturando para que dijeran no sé qué. En un de los "descansos", algún "camarda" pudo pasarle una foto de Marx. Cuenta que cuando flaqueaba sacaba la foto, la miraba y volvía a recuperar fuerzas. Me llamó mucho la atención aquella historia.
Dado que parecen claros sus efectos positivo, ¿deberían los médicos "recetar" un tipo de vida religiosa a aquellos enfermos de cáncer que deben luchar día a día tanto con la enfermedad como con el tratamiento para salidr adelante?

En cuanto al segundo tema, la lógica que aplicas la entiendo perfectamente: si yo fuera político nacionalista haría, por lo menos, lo mismo. Es puro maquiavelismo, lo que me llama la atención es que se reconozca así, públicamente, sin pudor alguno y que nadie que pueda hacer algo por evitarlo, haga algo. Un gobierno débil y agónico no beneficia al conjunto del estado. Y los nacionalistas lo saben y se aprovechan de ello, pues la constitución se lo permite. Y quien podría evitarlo, los partidos mayoritarios que podrían llegar a un consenso para cambiar la constitución, ni se lo plantean. obviamente, porque también ellos se aprovechan, cuando pueden, de esas cirunstancia. Y el bien del país, dónde queda? a quién le importa? Y esto no es nada abstracto ni patriotismo: quién se preocupa del bienestar de los ciudadanos españoles, en general?

Lázaro dijo...

Coño, Pepe, has visto, te he llamado "Panta", como en los viejos tiempos... ya puedes disculparme

V dijo...

Eso se puede hacer teniendo ganas de vivir, que nada tienen por qué ver con la fe, sino con la vida. Si la fe te aporta eso, supongo que algunos sí podrán. Yo te digo que personalmente, hombre, no he estado en la situación, pero empezando porque para mí la fe es un concepto de lo más absurdo, mi respuesta es no. La mía, cada cual sabrá. Lo que no termino de entender, es por qué ser creyente o dejar de serlo, debe ser una cuestión de mérito. Aunque pensando como lo hago, la verdad es que ser creyente tiene el mérito de creerte las cosas porque sí, sin pensarlas. Que no veas... Yo no puedo hacer eso. Cuestión de accidente? Vaya usted a saber. Igual es sólo cuestión de imaginación, o de conformismo, y yo de esos, poco o nada para según qué cosas. Así que lo mismo es como el color del pelo, quien sabe.

V dijo...

Mira lo que dice éste:

Lo cierto es que a pesar de todos los argumentos hay en el mundo mucha gente que cree en Dios a la que identifican con la parte electrica del coche y llaman alma, lo que lleva a algunos a suponer que se trata de una adaptación pero yo lo que creo es que se trata más bien de una renegación de nuestros límites. El creyente sabe que el hombre está efectivamente limitado pero pone el saber en otro lado, un lado al que se accede mediante la fe.

Lázaro dijo...

Vero, tengo que leer más despacio ese artículo, que tenía buena pinta. De todas formas, no creo que todas las preguntas puedan meterse en el mismo saco: plantearse racionalmete el tema de Dios es tan improcedente como esperar que un bombero proceda a la detención de Bin Laden. Pero no todas las preguntas son del mismo orden. Si nos parásemos en el primer escalón, no habría poesía ni música ni pinturas... Por otra parte, a un robot se le puede programar para que se pare en el primer escalón, pero el ser humano es otra cosa, demasiado compleja como para detenrse ahí. Y quizás no se trate de buscar una respuesta científica. Por otra parte, el concepto de ciencia tambíén debería revisarse. En fin, estas reflexiones, sólo a bote pronto; espera que lea un poco más. En cuanto a lo que me planteas ahí arriba, cuando yo, y hablo de mí, he visto las cosas mal, en cierta manera, envidiaba a aquellos que se aferran a su fe, pues me sentía muy solo, muy solo con mi dolor y sin saber muy bien como sobrellevarlo, cómo hacer. Yo entiendo perfectamente que la fe ayude a sobrellevar una enfermadad y entiendo que haya estudios estadísticos que demuestren que aquellos que tienen fe poseen más posibilidades de sobrellevar la patología con más diginidad y ello les procura más posibilidades de curación. Pepe lo decía, no hay que subestimar la sugestión. Lo de tener ganas de vivir se dice fácil cuando se está sano. En la película de mar adentro, el protagonista, un ateo convencido, sólo tenía ganas de morir. Al carecer de fe, su sufrimiento carecía de sentido y consideraba que su vida era indigna; por eso reclamaba una muerte digna. Pero muerte digna no es más que un "que paren esto, que me apeo", es saber que cuanto más se alargue la vida más se intensificará la indignidad.
A lo que voy es que ser ateo, Vero, vivir en estricta coherencia con la creencia de que nada hay al otro lado, es mucho más jodido de lo que parece, mucho más difícil de lo que se piensa: es más fácil creer en dios que no. Quizás con los ateos se cumpla, una vez más aquello de que la penitencia, en el pecado la llevan. Un beso.

Temujin dijo...

Lazaro, tengo clara una cosa, la fuerza mental puede colaborar a superar enfermedades...¿como? no lo se, pero si es cierto quie hay gente que se regodea en la enfermedad y esta no termina de irse. Una actitud mental adecuada estoy seguro que ayuda y mucho, si lo llamas fé en algunos o energía en otros ya dependerá de creencias, pero el efecto existe...
De politica creo que la cosa esta clara...por eso no quieren doble vuelta y tampoco cambiar el injusto sistema electoral... esta claro...

Temujin dijo...

Un saludo

ATB dijo...

Supongo que creer en en la vida eterna y en el creador, señor y dador de vida, y en el espíritu santo que con el padre y el hijo recibe una misma adoración y gloria y que habló por los profetas, ayuda en los casos que expones. Curar no creo que cure, pero puede que tranquilice algo el tránsito. Aunque el resto del tiempo es un verdadero lastre.

Por todo ello estoy de acuerdo en que lo mejor es hacerse creyente cuando se le vean las orejas al lobo. No vaya a ser que todo sea cierto, con el fuego eterno incluido.

Yo tengo la ventaja de que mi caldo de cultivo está tan preparado, tengo la base tan trabajada que a poco que lo intente seguro que me convierto. El buen pastor seguro que me acepta in extremis en su rebaño como oveja un poquito descarriada que soy. Esa ventaja creo que la tengo. Si la misericordia divina está ahí, será para que la usemos, digo yo.

De las derechas nacionalistas perisféricas no hablo, que desde que jalearon babosones el estado de alarma me tienen muy cabreado.

Y en eso que dices no tengo yo tan claro quién se aprovecha de quién, porque el gobierno débil también se deja querer. Eso sí, por el bien de ejpaña.

Feliz lo que sea.

Lázaro dijo...

Temu, poco más que desearte una feliz entrada de año, porque, por lo demás, estamos bastante de acuerdo.

ATB, haces bien en no opinar cuando estás cabreado. Con respecto al débil gobierno, está claro que Zapatero no está en posición de aprovecharse de nada: acepta las sopita que le den, si eso le planta en el 2012. Los que si sacarán tajada serán los catalanes, en detrimento de los demás, a mí no me cabe duda.
En cuanto a tu fe de quita y pon, es toda una proeza. Eso es lo que cuetiono en la entrada: es ello posible? En mi opinión, en tanto que la creencia, en uno u otro sentido, sea sincera, no. Así que no te hagas muchas ilusiones ni confíes en exceso en la misericordia esa divina, no vaya a ser que te condenes.

Feliz 2011 para los dos.

Pepe dijo...

Cuidao con las fes de quita y pon. Hubo un pecador que se entregaba a la gula y a la lujuria sin reparos, y cuando alguien le preguntase: "No temes el fuego eterno?", el mostraba orgulloso la medalla de la virgen del carmen sobre su pecho: "Con ésta aquí no hay infierno que valga", replicaba. Pues bien, envejeció y enfermó nuestro hombre, y a punto de entregar su alma, en el delirio de la agonía, arrancó de su pecho la medalla, y murió sin ella.

Lázaro dijo...

Lo de ese tío no era fe, Pepe, era puro interés: o tú no te anudarías n amuleto al dedo gordo del pie, si te garantizara..., no sé, lo que te apetezca que te garantizase...?

De todas formas, para morir a pecho descubierto, hay que tenerlos bien puestos.

ATB dijo...

Tengo pa mí, amigo Lázaro, que este va a sé un guen año pa tí. Y yo que m´alegro.

Un abrazo mu juerte y salú pa tí y pa tos los tuyos....

(Perdón por el castúo. Es que he decidio empezá hogaño en nacionalista. A vé si asín pué sé) :-)

Antonio dijo...

Feliz año, Lázaro.

Lázaro dijo...

Muchas gracias Antonio, feliz año también para ti.

ATB, yo con saludo para los míos me conformo. Que pases tú y también los tuyos, incluido tu hermano, el mejor año posible.

aus dijo...

Supongo que habrá unas religiones que reconforten más que otras a la hora de afrontar la muerte. Si yo pudiera elegir en un momento de necesidad, cosa que aquí se cuestiona, elegiría una que me prometiese que voy a ir con total seguridad a un paraíso eterno, o mejor aún, elegiría alguna que me prometiese el paraíso aquí en la tierra, con derecho a prorroga indefinida en el más allá. Creo que eso es lo que predican los evangelistas en Méjico, logrando las conversiones de los que antes se acogían al "costumbre", la religión de los curanderos, bajo la cual siempre estaban expuestos al mal de ojo. La religión Evangélica cura de la superchería y de los males: eso sí que conviene.

El segundo tema, el del reparto de poder entre los nacionalistas y los dos partidos hegemónicos, me parece escandaloso. Pero es así, en la estructura de nuestra deficitaria democracia la falta de soberanía de las diferentes nacionalidades es a cambio de la influencia de éstas en el poder central del Estado.

Al margen de todo esto, te deseo muy buen año, Lázaro.

María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María dijo...

Hola LÁZARO,

acabo de llegar y te he encontrado hecho un cielo, en mi casa, graaaaaaaacias... espero que no sólo hayan sido unas Navidades preciosas para Fer, que ya veo es de los míos :-)

Segurísimo que viéndole a él, a ti también se te ha contagiado algo, porque si algo tienen las navidades, es eso, que si tienes al lado a alguien que las disfruta, te contagia, siempre que te dejes, claro.

Mira, es un poco como lo de la fe curativa esta de la que hablas.

A ver, yo no creo en cosas raras, ni en ángeles revoloteando a la diestra y sinniestra del Señor, ni en milagros de los de abrir la boca como papones...

Pero creo, naturalmente que creo.

Creo en mil cosas, porque quiero, porque me hace sentir mejor y porque que el pragmatismo y el racionalismo empírico a ultranza, no hace más que reducirlo todo a oscuridad, muy pulcra ella , muy aséptica y muy científica, pero eso... a veces, más negra que el carbón y... ¿sabes qué?

¡¡ No me da la gana!! perfecto para el que necesiten meter el dedo en la yaga y tocar. Yo no necesito eso, jamás lo he necesitado y me va bien.

La fe no es un don, es una predisposición, un deseo y a veces pura necesidad y si funciona ¿qué pasa?
¡¡mejor morirse de asco mientras sale la fórmula magistral que lo explique todo!!

Tengo clarísimo que no estamos solos en este universo inmenso. Tengo muy claro que por más vueltas que le den los que se empeñan en reducirlo todo a moléculas y reacciones químicas, hay algo que se nos escapa y que hace que todo reaccione y que si el agarrarse a esa causa última, se la llame como se la quiera llamar, cura, te hace sentir bien y en definitiva ser más feliz...

¡¡ Tonto el último, que no la usa !! :-)

Y que si todo está en la mente, o en la imaginación o donde sea, pues perfecto, yo la uso siempre que puedo y me dejan.

De la parte política, si no te importa, por esta vez, paso... ¡¡que acabo de llegar y aún estoy feliz!!


Toda la felicidad del mundo para ti y los tuyos en este nuevo año y... para mi Fer, el doble de todo y un besazo gigaaaaaaaaaante.

Para ti otro LÁZARO, con mi agradecimineto y cariño.


PD
Siento el borrón jajaja ¡¡en tu casa queda firmado!!... Ya sabes, es que habían salidos muchas palabras raras de las mías por las prisas:-)

Lázaro dijo...

Aus, como decían en la peli aquella de "a few good men": Defina "paraiso".
En la segunda parte, más de lo mismo: defina "diferentes nacionalidades" En mi opinión no es soberanía lo que añoran, sino un mayor dominio sobre el cortijo. No me creo la ideología nacionalista. Ahí radica la escandalosa tristeza del asunto.

María, cuando leo eso de las creencias, por pura ley de la compensación y de supervivencia, me acuerdo de aquello de "bienaventurados los desesperanzados..." Como me cuento entre ellos, me reconforta la sentencia.
Un beso.