viernes, 8 de julio de 2011

ESPERANZA O DESEO


Al filósofo francés André Comte-Sponville le he leído lo siguiente.

"Creo en el deseo como esencia del hombre. Esoty de acuerdo con Spinoza, la filosofía debe llevarnos a amar la vida, aunque ésta no sea siempre placentera. Mi madre, alcohólica y depresiva, intentó suicidarse tres veces (...) Perdí a mi primer hijo (...) Creo que estoy poco dotado para la vida. Soy grave, ansioso, melancólico (...) por eso necesito la filosofía (...) Yo diría que igual que la cerveza sabe a cerveza, la vida tiene gusto a desesperación. La tristeza es parte de la vida. Sólo un imbécil ama la felecidad porque sí"
 Tomado de la revista "Filosofía Hoy", nº 4, que, a su vez, lo cita del Diaro El Mundo.

Se trata, por tanto, de postergar la esperanza y alimentar el deseo. Como decía Kiriku, que no tiene miedo, "soy Kiriku, el que sabe lo que quiere, y Kiriku quiere saber..."

Ahondar en el deseo para acabar queriendo lo que se desea, ahí pone este filósofo francés el quid de la felicidad. A mí no me parece mal.

11 comentarios:

María dijo...

Creeré en el deseo pero también en la esperanza.

Me gustó tu entrada, Lázaro.

Un beso.

Lázaro dijo...

María convierte en objeto de deseo aquello en lo que tengas esperanza. Quizás así haya más posibilidades.

Me alegra saber que te gustó la entrada.

Aviso para navegantes: andaré unos días fuera y no sé si conectado. Así que, a los cuatro gatos que por aquí entráis, no os déis por ofendidos si no os contesto en breve; lo haré en cuanto pueda.

Abrazos y besos para todos por adelantado.

María dijo...

Hace mucho tiempo, que me he dado cuenta que casi todos los que reniegan de manera visceral y compulsiva de los adoradores de la felicidad y el optimismo, tienen un componente endógeno o exógeno depresivo...

Apostaría que si hago un estudio estadístico, seguro que acierto:-)

Por eso, yo le diría a este hombre, que tan parte de la vida es la tristeza, como la felicidad. Sólo un imbécil ama la tristeza porque sí y... sólo un enfermo se recrea en ella:))

Yo creo que el deseo, es el motor de casi todo lo que hacemos y la esperanza, la gasolina que hace que ese motor funciones, no creo que se contradigan, se complementan.

Me alegro que Marieta y tú, os hayáis encontrado.


Un beso, Lázaro y no te preocupes, pásalo bien.

Temujin dijo...

Para mi la vida tiene sus momentos hay momentos alegres y otros que sin embargo no lo son. Hay veces que se puede disfrutar de la soledad, sin embargo otras veces estar solo es lo peor que puede pasar. Todos los momentos son necesarios, ninguno imprescindible.
Deseo y capricho en algunas ocasiones van íntimamente unidos...

V dijo...

Me quedo con el deseo, me parece mucho menos pernicioso que la esperanza. De hecho y exactamente, me quedo con desear.

Y con cada uno de los momentos que se viven, claro que sí. Todos ellos forman parte de la vida. Los quiero todos.

En fin, me quedo con vivir. Así, en mayúsculas y con todo. Avara que es una :D


Besazos al peque y un abrazo para ti :D

Sombra dijo...

Yo te deseo y con eso me basta y sobra...

Un beso h

Lázaro dijo...

Hola a todos. Ya he vuelto, aunque es probable que vuelva estar ausente unos pocos días más.

María, el autor los presenta como incompatibles, es más, la esperanza vendría a ser opio para el deseo. La esperanza es al deseo como el agua al vino.

Temu, es cierto, muchas veces va todo junto, pero quizás sólo deberíamos centrarnos en lo que deseamos.

Vero, me identifico con tu "avaricia"... y, si se rompe el saco, pues peor para el saco. Besos para ti.

Sombra, me estremece tu deseo...

V dijo...

Bueno, tú me hiciste pensar al respecto del significado de la esperanza hace ya bastante tiempo. No lo había hecho antes, o sí, pero entonces lo pensé equivocado y lo cambié. Luego al comparar, me di cuenta de que nada tenía que ver con el deseo, aunque pueda parecerlo. Así que en parte no me extraña un pelo que lo veas tal cual. Tenemos una forma de razonar o de ver las cosas muy parecida al fin. O esa es la impresión que me ha dado siempre, solo que yo no he pensado en una infinidad de cosas que tú sí. Cosa que igual para ti es un aburrimiento, pero para mí, es genial la verdad :):):)

Lázaro dijo...

Vero, tú no me aburres nunca. Y sí, yo también me siento muy ciercano a tu forma de sentir (valga la redundancia). Un beso.

Marina dijo...

Yo creo que la felicidad es un estado del espíritu, pasajero (ambos, espíritu y felicidad)

Y para filosofía la frase que te dejo, aunque ciertamente ni siquiera es filosofía, es una realidad verdadera que ni siquiera se puede demostrar:
"Yo he sido feliz, hasta que he dejado de serlo"

Besitos

Lázaro dijo...

Marina,la frase está bien, pero debo confesar que a mí, hablar así, de "felicidad", me genera un poco de urticaria.
Felicidad es una palabra que procede de la latina "felicitas", que, a su vez, es una traducción de la griega "eu-daimonía". Eu es un prefijo que se encuentra en eutanasia en eugenesia, por ejemplo, buena muerte, buen nacimiento, Eugenio, el bien nacido; daimon es ya más complicado, viene a ser lo que te guía en la vida, una especie de ángel de la guarda que parece que tienen algunas personas y que evita, no sólo que les ocurran desgracias, sino que además siempre eligen bien, siempre dicen lo que deben decir, personas que, con su forma natural de vivir, resultan envidiables, pero ellos mismos no se consideran especiales. Viven su vida con absoluta naturalidad.
Fíjate lo que se ha desfigurado la palabra "felicidad"; no tiene nada que ver. Es un término que como del amor, decía la tonallidera, de tanto usarlo, se nos ha gastado y creo que ya no significa nada y nadie sabe muy bien lo que significa.
Después de todo lo dicho, yo creo que el que es feliz no lo sabe y, en cuanto comienza a sospecharlo, comienza a dejar de serlo; tú que eres maestra, pregúntale a un niño de 4 ó 5 años si es feliz, verás con qué cara te mira?
Un beso.